Mi primo trabaja en un autobús de transporte de
pasajeros en la zona de Huixquilucan y me invitó a acompañarlo. Eran las 4:00am
cuando sonó mi celular y pude contestar después de que no dejaba de vibrar y
hacer tanto ruido.
– ¿Hola?
– ¿Wey, ya estás listo?
–Sí –le dije aunque en realidad ni siquiera me había
levantado de mi cama.
–Te veo en quince minutos aquí en mi casa, te daré
las llaves del camión y lo echarás a andar.
–ok,
ahorita te veo –le dije mientras di un brinco de mi cama al saber que solo
tenía poco más de trece minutos para arreglarme y no salir despeinado. Me
dirigí a sacar del ropero la camisa gris y el pantalón azul marino que me
llevaría. Me vestí rápido, me quedaban cinco minutos para lavarme los dientes,
tomar algo del refrigerador para llevarme y tomarlo en lugar de un desayuno. En
esa hora de la mañana sentí demasiado frío y
como no iba a sentirlo si vivo cerca de un rio, un pequeño monte lleno de
árboles y una barranca. Antes de salir opté por también llevarme una
sudadera para que no fuera temblando en el trayecto de mi casa a la de mi
primo.
Legué a su casa, parecía que no estaba alguien
despierto a esas horas de la mañana por lo que le chiflé esperando a que se
asomara.
–Mijo, espérame para aventarte las llaves –me dijo
asomándose por su ventana mientras se peinaba.
–Si –le dije mientras buscaba un lugar para sentarme
y esperar a que buscara las llaves del camión.
– ¡Agárralas! La llave más grande abre el candado de
la puerta y lo echas a andar.
El camión estaba en un terreno a unas cuatro casas
de la mía. Llegando al camión, abrí el candado, me senté en el asiento del
chofer, coloqué la llave para encender el motor y la giré para prender al switch, chequé que la palanca de
velocidades estuviera en neutral, metí el clutch
hasta el fondo y giré completamente la llave para que encendiera. Hizo
demasiado ruido al momento de arrancar ya que estaba frío el motor. Luego de
diez minutos de estar encendido, decidí sacarlo hacia la avenida y estacionarlo
sobre la banqueta para esperar a mi primo y dirigirnos a la base en donde
subirían los primeros pasajeros del día. El trayecto de era de una hora desde
el centro de Huixquilucan hacia el metro Cuatro caminos. Estaba iniciando un
día lleno de sorpresas.
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