lunes, 25 de marzo de 2013

como cambian las cosas


Eran las tres de la tarde de un día domingo. Yo estaba en mi sala pensando en que hacer durante el resto del día ya que la madrugada entera no dormí. Me sentía cansado, me dolía el estómago y la cabeza, tenía sueño y sentía mucha sed. A esa hora de la tarde el calor estaba muy fuerte y estaba sudando. En mi sala estaba viendo la película La ley de Herodes mientras comía papas a la francesa y un vaso de Pepsi con hielos.
La noche y madrugada anterior a la cruda por la que había pasado fue un día muy especial y divertido porque mi primo andaba festejando su cumpleaños y por eso andaba feliz. Yo estaba sentado en mi sillón con mis pies descalzos, y las ventanas estaban abiertas para que entrara el aire fresco y así pudiera dejar de sentir tanto calor y dejar de sudor. Tenía tantas ganas de salir a caminar o a dar una vuelta a mi colonia en bicicleta para dejar a un lado mis dolores y la flojera, dejar de estar triste y aburrido en mi casa.
Estando en mi sillón me fue venciendo el sueño y me quedé dormido por más de 2 horas y cuando desperté mi gato ya estaba durmiendo al lado mío. Lo que más me molestó al despertarme, fue ver que mi gato hizo un tiradero de las papas que no me había terminado de comer y tuve que limpiar lo que había ensuciado. De ahí aprendí a no dejar la puerta abierta y evitándome así que se meta en mí casa el gato y se coma las cosas de comer.
Después de limpiar lo que mi gato había hecho, decidí salir a caminar para despejar mi mente y dejar de sentir esa flojera que existe cuando durante la noche no se duerme. Muy pocas personas caminaban por la calle, pues siendo Domingo me imaginé que la mayoría de las personas estarían viendo películas en casa.
Si me sirvió mucho haber salido a la calle, porque dejé de sentir flojera y pues porque encontré a mi novia. La acompañé a la tienda y nos quedamos platicando un buen rato afuera de su casa. Desde ahí me enteré de una noticia que a mi vida cambió por completo y me hizo la persona más feliz del mundo. Sin duda estaba embarazada y ahora debíamos decírselo a sus padres y tratar de evitar que se enteraran por medio de otras personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario